Conclusiones del Ciclo de Webinarios sobre “Protección de áreas de recarga hídrica y fuentes de agua”

Consideraciones generales

El ciclo de webinarios sobre “Protección de áreas de recarga hídrica y fuentes de agua” pone en tapete de discusión la vulnerabilidad de estas áreas claves para la disponibilidad de agua ahora y en el futuro, que en muchos de los casos son desconocidas y están siendo erosionadas, afectadas por el crecimiento desmedido y nada planificado en las zonas urbanas y periurbanas; y, en las áreas rurales, por la deforestación de las cabeceras de cuenca, el sobrepastoreo y el crecimiento de la frontera agrícola.

Esta es una temática lamentablemente, hasta hoy, invisibilizada y poco atendida, y que si no tomamos medidas al respecto estaremos sufriendo consecuencias como la agudización de la crisis del agua, que conducirán a conflictos sociales y es lo que no queremos. Para nadie ya es extraño que año tras año se estén secando ríos y vertientes, y que las precipitaciones, aunque concentradas en  tres meses del año, siguen cayendo, entonces ¿qué está pasando?

Lo cierto es que esta parte del ciclo del agua (el agua precipitada debe infiltrarse en el suelo) está sufriendo perturbaciones. El agua de lluvia debería infiltrarse  y alimentar los acuíferos para luego salir por las fuentes de agua, que comúnmente permanecían almacenadas y garantizaban el tiempo de estiaje (6 meses). Este hecho ahora ha cambiado drásticamente. El agua de lluvia llega a estas áreas pero no se infiltra en su totalidad sino que se escurre por la superficie, desembocando en los ríos y riachuelos, provocando la erosión de los suelos. Esto está pasando en las cientos de subcuencas y microcuencas de nuestro territorio nacional.

Este es el momento de abordar y enfrentar esta problemática, sin embargo, no se trata solo de soluciones técnicas, sino que se debe plantear un abordaje integral (técnico, ambiental, social y legal). La protección de las áreas de recarga hídrica implica la participación de actores en una determinada subcuenca y microcuenca para identificar estás áreas de recarga hídrica, y, dependiendo de su ubicación, buscar consensos y acuerdos para protegerlas. Esto no avanzará si la población no está sensibilizada en la temática. Y en lo legal, se requiere una normativa municipal para que estas prácticas de protección de áreas de recarga hídrica y fuentes de agua sean implementadas de forma sostenible, tanto a nivel de infraestructura como en los procesos de concertación de las acciones de protección, liderizado desde la planificación por los gobiernos municipales, y así, estas experiencias, incluso sean replicadas en otros municipios.

Es urgente establecer espacios intersectoriales e interinstitucionales, con enfoque multiactor, a nivel de los municipios y departamentos para discutir no solo este tema sino todo lo referido al agua y determinar acciones preventivas y correctivas con respecto al área de recarga y descarga hídrica y así asegurar su disponibilidad para los diferentes usos del agua.

Panel 1: Experiencias en protección de áreas de recarga hídrica y fuentes de agua.

  • Las áreas de recarga hídrica y las fuentes de agua tienen ciertas características y factores que las condicionan. La zona de recarga es el área de la cuenca hidrográfica donde el agua de lluvia penetra en el suelo (tierra) llegando a cargar los acuíferos (agua subterránea) de la cuenca y las zonas de descarga (fuentes de agua). Son las cuencas que abastecen los acuíferos; manantiales, vertientes, arroyos, ríos, lagunas. Y los factores que la condicionan son, por un lado, en la superficie: el clima, la topografía (relieve, pendiente), los suelos y la cobertura vegetal (plantas) y, por el otro, el subsuelo, la geología, tipo de rocas, grietas (fallas), tipo de depósitos, temblores.
  • Estas zonas de recarga hídrica y fuentes de agua corren el riesgo de ser impermeabilizadas. Así lo demuestra la experiencia de la problemática del agua subterránea en Sacaba, por efecto de múltiples causas, deforestación de las cabeceras de la cuenca, avance de la mancha urbana, contaminación con agroquímicos, residuos sólidos y líquidos, y la sobre explotación de los acuíferos. Es una llamada de atención a las autoridades públicas, a los actores locales para tomar acciones urgentes para reducir la presión hacia las áreas de recarga hídrica.
  • Es importante motivar a la población a la movilización social para el cuidado de las áreas de recarga hídrica y las fuentes de agua, con acciones preventivas, sensibilizando e implementando prácticas de siembra y cosecha de agua adecuadas para no erosionar ni contaminar estás áreas, y así se recuperen o en su caso incrementen su capacidad de recarga, y garanticen el agua en cantidad y calidad.

Panel 2: Gobernanza del agua y las áreas de recarga hídrica.

  • Si bien la problemática del agua tiene una dimensión ambiental, económica y tecnológica, esencialmente también tiene una dimensión social y política, centrada en la forma como se administran, regulan y distribuyen los recursos hídricos. Existen fallas en la gobernanza y en la forma cómo se accede, se distribuye y se usa este recurso; en cómo interactúan y toman decisiones actores públicos, privados, y la sociedad civil, hacen falta normas, mecanismos y procedimientos a nivel local, regional y nacional. (gobernanza).
  • Tiquipaya constituye un ejemplo de falta de gobernanza. En este municipio interactúan múltiples actores: regantes, consumidores de agua potable y la industria Taquiña, Sinergia, entre otras. Sin embargo la solución a esta problemática se sustenta solo en el enfoque de la demanda, es decir, desde los derechos que tienen los diferentes usuarios, aspecto que ocasiona conflictos  permanente entre ellos por demostrar quien tiene más derechos argumentando usos y costumbres, derivando en conflictos aun no resueltos, que ya ha dejado consecuencias lamentables.
  • No existe ninguna referencia respecto a la responsabilidad sobre la función ambiental de las áreas de recarga hídrica y que acciones han tomado o están tomando sectores de usuarios del agua en favor de las áreas de recarga hídrica y fuentes agua, en favor de la siembra de agua para garantizar que esas fuentes de agua sobre las que tienen derechos tengan disponibilidad de este recurso. Citamos la reflexión de Benjamín Vargas, comunario de la Organización de Gestión de Cuencas 13 de agosto de Tiquipaya: “Cuando no haya agua en las fuentes, ¿será que van a regar con sus derechos? ¿ será que van a tomar sus papeles?.
  • Las Reservas de Privadas de Patrimonio Natural (REPANAS), en los valles de Santa Cruz, se constituyen en una experiencia concreta y viable de protección participativa de áreas de recarga hídrica y fuentes de agua, que se implementa desde 1992, respaldados en la Ley 1700 Forestal, Art. 13. El modelo de REPANA se basa en promover, a través de cerramiento consensuados, la regeneración natural con vegetación nativa, para que esos sitios no solo contribuyan a la recarga hídrica sino también a la conservación de suelos y la biodiversidad vegetal y animal.
  • Los Acuerdos Recíprocos por el Agua (ARA) son un mecanismo que demuestra que si es posible realizar acuerdos para la protección de las áreas de recarga hídricas y fuentes de agua, así como del uso responsable, entre los usuarios del agua cuenca arriba, (generalmente tierras privadas), cuenca abajo, que son los mayores consumidores y autoridades locales (municipios). Esta experiencia está siendo replicada no solo en el país, sino también en latinoamérica y en varias partes del mundo.

Panel 3. Protección legal de las áreas de recarga hídrica y fuentes de agua.

  • Que desde el marco internacional como la Declaración de Dublín, se indica que la gestión del recurso hídrico tiene que ver los factores de conservación, preservación y restauración, así como la participación ciudadana. El marco legal nacional es mucho más extenso al referirse al cuidado y protección de las cabeceras de cuenca, fuentes de agua, reservorios y otras, desde la Constitución Política del Estado y la Ley Marco de la Madre Tierra, por ejemplo. Sin embargo, no se explicita la protección de área de recarga hídrica de forma concreta.
  • Los gobiernos municipales tienen la suficiente competencia para construir leyes municipales de protección y conservación de las áreas de recarga hídrica y sus fuentes de agua, amparados justamente en este amplio marco legal, internacional y nacional.
  • Los procesos de construcción de leyes municipales tienen que ser participativos. Es importante que la población demande una política pública para solucionar la recurrente escasez de agua, consecuencia no solo de los efectos del cambio climático sino también de la falta de cuidado, protección y conservación de las áreas de recarga hídrica y de sus fuentes de agua, que además son afectadas por la deforestación y el sobrepastoreo, provocando la erosión de esas áreas y reduciendo su capacidad de infiltración. El caso de Vila Vila nos demuestra que las leyes municipales de protección de áreas de recarga hídrica, desde su formulación hasta su implementación, deben contar con una amplia legitimidad social para garantizar su aplicación.