Telecentros y comunidades rurales. Una relación para el desarrollo local

(Bolivia) En las zonas rurales de país se viene desarrollando la propuesta de implementación de los Telecentros Comunitarios con el apoyo de la Embajada de Bélgica y la Red TIC Bolivia, así como diferentes instituciones locales directamente involucradas en este proceso. El objetivo está orientado a contribuir al desarrollo económico y social de las comunidades/localidades involucradas a través de la facilitación de la información y comunicación.
En este contexto, la Fundación AGRECOL Andes viene implementando Telecentros Comunitarios en Sacaca (provincia A. Ibáñez del departamento de Potosí), Santa Ana de Chipaya (municipio Indígena Originario de Chipaya del departamento de Oruro) y en el Ayllu Majasaya Mujlli (provincia Tapacari del departamento de Cochabamba).
¿Telecentros Comunitarios, para qué?
Desde nuestra experiencia y con una perspectiva de mirada inicial podemos vincular a las TIC con algunos aspectos que se desarrollan a partir de proyectos de nivel local ejecutados por organizaciones de base como el caso de PAMJA en el Ayllu Majasaya o el COFAES en Sacaca que han implementado Telecentros Comunitarios.
El factor estratégico para incluir las TIC en estas organizaciones de base ha sido la concepción de las TIC como herramienta de y para el desarrollo local, privilegiando durante el proceso el desarrollo de capacidades básicas que han permito aplicaciones como:
• La documentación de experiencias campesinas
• Rescate y revalorización de conocimientos
• Explicitación de conocimientos locales tácitos
• Generación y construcción de conocimientos colectivos
• Sistematización y difusión de experiencias
Ahora bien, las documentaciones si bien pueden constituirse en una fuente informativa valiosa, es indispensable, y se plantea como reto a la vez, encontrar oportunidades de aplicación y uso efectivo, tal que estos conocimientos construidos a partir de una realidad vivida, comprobados y validados a partir de la experiencia puedan encontrar un espacio en el Telecentro Comunitario, como información esperando su turno de uso en la biblioteca virtual comunal.
Por tanto, es aconsejable que las instancias locales impulsoras de desarrollo tomen interés directo sobre las experiencias locales existentes, fomenten su desarrollo, uso y acceso o desarrollen estrategias que permitan generar una dinámica orientada a impulsar el desarrollo a partir de los Telecentros Comunales, puesto que las experiencias documentadas que contiene están basadas en el contexto local, social y cultural de la zona, además de responder con más pertinencia a las necesidades locales.
Brecha digital, brecha de oportunidades
Si bien el acceso a la información y comunicación es importante, esto no es suficiente para llegar a un uso efectivo y eficiente de las TIC. Por tanto, los esfuerzos no deben centrarse únicamente en la introducción de tecnología e infraestructura, pues si bien se está siguiendo un camino para reducir la brecha digital, una visión reducida como ésta podría acentuarla.
La experiencia desarrollada por la Fundación AGRECOL Andes muestra que el uso de las TIC está en función al tipo de uso y aplicación y basado en la utilidad práctica que se pueda encontrar para ser asumida como herramienta para el desarrollo, lo cual a su vez está en directa relación con las necesidades y particularidades sociales y culturales de los usuarios finales.
En otras palabras, la oportunidad de asignar un uso para el apoyo al aspecto productivo local a las TIC será también una oportunidad para trabajar la reducción de la brecha digital, del desarrollo local, de la apropiación social. Será una oportunidad para transformar las TIC en una herramienta para el desarrollo, a partir de una visión local y de la generación de contenidos locales para el uso y apropiación de las TIC y de contenidos locales para el desarrollo local a partir de las TIC.
No perdamos de vista que la brecha digital es tan solo la visualización, la evidencia, la expresión de las desigualdades sociales, económicas y políticas y que desarrollar ambiciosas estrategias de inclusión digital sin un conocimiento cabal de las realidades rurales podría mal digitar el uso, acceso y la apropiación social de las tecnologías digitales, con lo que no se podría atender las necesidades de las comunidades, ni promover la formulación de políticas publicas o impulsar la creación de conocimientos.
Visto así, está latente el riesgo que el fortalecimiento de las capacidades de los productores rurales para un uso significativo de las TIC quede relegado, como la elaboración de los contenidos locales apropiados.
Por todo lo expuesto, lo que queda es conseguir que los Telecentros Comunitarios contribuyan en el mejoramiento de la información y comunicación y en la condición (calidad de vida, conservación de la biodiversidad, seguridad alimentaria, ingresos, etc.) y posición (participación, toma de decisiones, equidad, empoderamiento, liderazgo) de hombres y mujeres del área rural, tarea por cierto difícil, pero no imposible de alcanzar si se tiene el compromiso necesario y el objetivo claramente definido en sentido que los telecentros y las comunidades rurales deben tener una relación para dinamizar procesos para el desarrollo local.
Para mayor información comunicarse con Luis Carlos Aguilar a luiscarlos@agrecolandes.org y
Sergio Quispe sergiointi@hotmail.com