Los tiempos cambian ¿los indicadores naturales también?
(La Paz, Bolivia) Los días 19 y 20 de marzo, en la localidad de Tiahuanacu de la provincia Ingavi en el departamento de La Paz, se llevó a cabo una visita de intercambio de experiencias entre comunarios del Ayllu Majasaya Mujlli del cantón Challa de la provincia Tapacarí (Cochabamba) y productores agropecuarios de las provincias Los Andes e Ingavi (La Paz), agrupados en la organización UNAPA (Unión de Asociaciones de Productores del Altiplano) que reune a productores de 4 provincias del departamento de La Paz) apoyado por PROSUKO.
Las actividades desarrolladas tuvieron dos momentos importantes: Las visitas guiadas de campo a las parcelas de los miembros UNAPA, donde se ha dialogado sobre los sistemas productivos locales y el manejo de los riesgos climáticos, y las presentaciones de documentaciones sobre estos temas en plenaria, donde el tema de los indicadores naturales causó una serie de comentarios y reflexiones.
La presencia de diferentes grupos etéreos en el intercambio ha sido la nota que ha dinamizado las presentaciones, pues fueron los jóvenes (en el caso del Ayllu Majasaya), los protagonistas en el manejo de las TICs durante las presentaciones, contando con la complementación de los mayores en la argumentación, constituyéndose así este encuentro en un espacio que ha permitido un uso mas social de las TICs.
De igual manera los Yapuchiris (personas que se destacan en la prestación de servicios de capacitación y asistencia técnica sobre manejo integrado de cultivos en sistemas mejorados como son los suka kollos y en la prestación de servicios de investigación local a través de los Comités de Investigación y Capacitación Agropecuaria) de UNAPA también desarrollaron presentaciones sobre las formas tradicionales de predicción del tiempo y temas relacionados con el plagas del cultivo de la papa, donde el saber y conocimiento de los Yapuchiris sumado a la experiencia de vida que vienen desarrollado en sus propias parcelas, muestra la riqueza y potencialidad de los oferentes locales de servicios para el desarrollo local.
En este encuentro de intercambio, además de reconocer el valor práctico de los indicadores naturales del tiempo amén del valor cultural, también se ha generado una reflexión sobre lo cambiante del tiempo. “El tiempo está cambiando, ya no es como antes, hay años en que ya no se puede predecir bien”. Ahora bien, esta reflexión también conlleva una otra interrogante: ¿Y los indicadores naturales en qué quedan con estos cambios climáticos?
Doña Margarita Torres, una anciana del Ayllu Majasaya dice al respecto: “El tiempo ya no es como antes, pero tampoco por eso lo que miramos ya no sirve, hay que mirar además qué cosas están pasando, hay que mirar con más cuidado, además para saber cuando va a llover no sólo miramos una cosa…. hay hartos indicadores para saber la época de siembra. El tiempo está cambiando porque nosotros nos estamos haciendo la burla del tiempo, nosotros estamos haciendo cambiar el tiempo y si no aprendemos a mirar con más cuidado como esta cambiando, nosotros mismos nos estamos burlando….”.
De una forma u otra, lo que se advierte en la sabiduría de las comunidades es la flexibilidad en el uso de los indicadores naturales, una flexibilidad que además implica complentariedades de conocimientos, prácticas, actitudes frente al otro y a los otros conocimientos, frente al cambio, al tiempo y también frente a la vida. A la vida porque estos conocimientos representan una historia de vida comunitaria, cuya no vigencia, inviabilidad o debilitamiento por causa de los cambios climáticos implicaría una inviabilidad como cultura que sustenta vida en esta parte de Bolivia.
Lo cierto es que las comunidades y sus conocimientos deben estar preparados para enfrentar y adecuarse a los cambios que se vienen dando en la predicción del clima utilizando indicadores naturales. Y en este camino, la documentación de las experiencias campesinas que permiten explicitar estos conocimientos generando además reflexión ha permitido a las comunidades encontrar aliados con quienes compartir preocupaciones, reflexiones, cuestionamientos y esperanzas.
Más información escribiendo a Sergio Quispe al correo electrónico sergio@agrecolandes.org







