Pre - cumbre de los pueblos indígena originario campesinos y organizaciones sociales de Bolivia sobre Cambio Climático

Con el objetivo de construir la posición de los pueblos indígenas y organizaciones sociales de Bolivia para la Conferencia Mundial de los pueblos indígenas sobre el cambio climático y los derechos de la madre tierra. Los días 29 y 30 de marzo de 2010, en ambientes de la Casa Campestre de Cochabamba, se llevó a cabo la Pre – Conferencia de los Pueblos Indígenas Originarios Campesinos y Organizaciones Sociales de Bolivia sobre Cambio Climático y derechos de la madre tierra, con la participación de la Central Obrera Bolivia (COB), Central Sindical única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originaras de Bolivia “Bartolina Sisa ( CNMCIOB “BS”), Confederación Sindical Interculturales de Bolivia (CSIB), Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Consejo Nacional de Ayllus Marqas del Qollasuyu (CONAMAQ) y otras organizaciones sociales nacionales.

Una ceremonia de ofrenda a la Pachamama y un acto de inauguración dio inicio a este evento donde el presidente del Estado Plurinacional Evo Morales se dirigió a los participantes, indicando que Bolivia en estos últimos años ha logrado ser reconocida y respetada por las propuestas presentadas para resolver el tremendo problema que representa el Cambio Climático global.

Posteriormente se inició el trabajo de las diecisiete comisiones que duro el primer y segundo día, finalizando con una plenaria para la presentación y consideración de los documentos finales. La primera comisión sobre Causas Estructurales del Cambio Climático, concluyó indicando que las comunidades indígena originaria campesinas y el pueblo boliviano en general están conscientes de que no son los responsables de la crisis climática y proponen que para enfrentar al cambio climático es necesario que “cambiemos el sistema capitalista y no el clima”; porque la crisis climática es el resultado del modelo de desarrollo.

 

 

Así también, los siguientes 16 grupos de trabajo en sus respectivos temas concluían que para lograr armonía con la naturaleza se deben practicar los principios de solidaridad, complementariedad, respeto mutuo a la soberanía de nuestros países, justicia, equidad, y respeto a la diversidad cultural. La armonía con la naturaleza no será posible si no existe equidad sin exclusión y relación sin jerarquías entre los seres que existen en la Madre Tierra. Ante esta la lógica de explotación y saqueo irracional de los recursos naturales y humanos en nuestro mundo se propone el “Vivir Bien” como un nuevo paradigma de vida y relación entre ser humano y naturaleza.

 

Consecuentemente, sobre los derechos de la madre tierra se plantea a los pueblos, naciones, estados y gobiernos de todo el mundo la aprobación de una “Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra”, en cuyo contenido se deberán contemplar los derechos, deberes y obligaciones fundamentales de los seres humanos con la madre tierra.

Debido a la incapacidad de los estados y gobiernos del mundo para consensuar acuerdos que planteen verdaderas respuestas de fondo a esta crisis climática también se propone desde la Pre-cumbre de los pueblos indígena originario campesinos y organizaciones sociales de Bolivia, y respaldando la idea planteada por el Presidente Evo Morales, la necesidad de realizar un referéndum mundial sobre Cambio Climático y la comisión propuso en plenaria que las consultas se refieran a restablecer la armonía con la naturaleza y reconocer los derechos de la Madre Tierra, a cambiar el actual modelo de superconsumo y desperdicio, además que los países desarrollados reduzcan y reabsorban sus emisiones de gases de efecto de manera doméstica para que la temperatura no suba más de un grado centígrado (1° C), así como que se transfiera el gasto en las guerras para defensa de la Madre Tierra, por último se pretende consultar sobre la creación del Tribunal de Justicia Climática para juzgar a quienes destruyen a la Madre Tierra. De igual formar se ha planteado que el 12 de octubre del 2010, sea el día del Referéndum Mundial sobre el Cambio Climático.

 

Frente a la inexistencia de un marco legal internacional que tipifique y sancione todos aquellos delitos y crímenes climáticos que atenten contra los derechos de la Madre Tierra y la humanidad; las organizaciones sociales de Bolivia reunidas en Cochabamba, demandaron la creación de un Tribunal de Justicia Climática que tenga la capacidad legal de juzgar y sancionar a los Estados y a las Empresas que contaminen y provoquen el Cambio Climático, teniendo en cuenta además que las consecuencias relacionadas a este problema causarán entre otros impactos, la migración forzosa de unos 50 millones de migrantes para el 2010 y alrededor de 200 millones para el 2050 a nivel global, a quienes se debe garantizar derechos y un tratamiento adecuado.

Desde el grupo de trabajo de Pueblos Indígenas, se exigió que se deben promover mecanismos que garanticen el reconocimiento y cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas reconocidos en convenciones y acuerdos internacionales, su participación efectiva en la toma de decisiones relacionadas al Cambio Climático y que el financiamiento para las acciones de respuesta al cambio climático llegue de manera efectiva a los pueblos indígenas originarios, apoyando el fortalecimiento de las propias visiones y cosmovisiones para el Vivir Bien y convocando así a toda la humanidad y sus raíces ancestrales comunes a sumarse a la lucha por la recuperación y construcción de formas de vida en armonía con la naturaleza y sociedad que garanticen la preservación de la vida.

 

Respecto a la Visión Compartida (entendimiento común del problema) que sea incluida en acuerdos internacionales futuros, se considera que esta debe representar las visiones de comunes de los pueblos en relación a las soluciones estructurales para la problemática del Cambio Climático y no reducirse a plantear sólo el límite en el incremento de la temperatura y la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Esta también debe comprender de manera integral un conjunto de medidas financieras, tecnológicas, de adaptación, desarrollo de capacidades necesarias para alcanzar el objetivo de estabilización a largo plazo de las concentraciones de gases de efecto invernadero deba ser menor a 300 ppm (partes por millón de CO 2) y el incremento máximo de temperatura deba ser menor a un grado centígrado (1ºc.) y que cualquier incremento superior a estos límites será rechazado rotundamente.

La pre-conferencia de organizaciones nacionales arribó al reconocimiento del Protocolo de Kyoto como el instrumento legal vinculante en la comunidad internacional que ha sido firmado y ratificado, como norma aceptada por los países y aunque plantea algunas modificaciones, se exige su cumplimiento inmediato a todos los países llamados desarrollados que han asumido compromisos en la reducción de sus gases de efecto invernadero, para contrarrestar el cambio climático y salvar a nuestra Madre Tierra, rechazando y condenando así el intento de imposición del mal llamado “Entendimiento de Copenhague” por no ser un resultado oficial de la COP 15 y por atentar y violar los derechos de la Madre Tierra.

 

Las acciones de adaptación al Cambio Climático no pueden considerarse como una solución al problema en sí. La Madre Tierra y los pueblos del mundo no pueden vivir eternamente adaptándose, por ello los países llamados desarrollados y emergentes deben cambiar sus Modelos Económicos y de Desarrollo, los Patrones de Consumo y el Sistema de vida. No obstante esto, es importante garantizar que los pueblos tengan iguales posibilidades de acceso a los sistemas y tecnologías de protección frente a los impactos del Cambio Climático. Además se exige a los países llamados desarrollados el cumplimiento de sus compromisos de financiamiento y el resarcimiento de su deuda climática histórica para con los países llamados en desarrollo a favor de la defensa de la Cultura de la Vida y de la Madre Tierra y la cuantificación de la deuda climática a través del Tribunal de Justicia Climática.

 

En el tema de desarrollo y transferencia de tecnología, invitan a impulsar la sustitución a mediano de tecnologías contaminantes y ambientalmente nocivas que causan la degradación de la Madre Tierra, por tecnologías limpias y orgánicas y su difusión a los países en desarrollo pero también a potenciar y fortalecer los conocimientos y tecnologías locales de los pueblos indígena a partir de sus cosmovisiones y visiones de desarrollo propios.


Sosteniendo que la existencia de los Bosques y sus efectos benéficos en la regulación del Cambio Climático está siendo amenazada por las empresas transnacionales, el consumismo y las dinámicas del capitalismo, el grupo encargado en analizar esta temática posteriormente respaldado por la pre-conferencia en pleno, demanda a los gobiernos del mundo no otorgar más concesiones forestales a terratenientes o empresas, y más al contrario, se exige el traspaso de éstas a los Pueblos Indígenas, Originarios y Campesinos. Al mismo tiempo, se rechaza rotundamente la implementación de Mercados de Carbono y se condena cualquier intento de ampliación y creación de nuevos mecanismos como el establecido en el entendimiento de Copenhague, por la amenaza que estos representan al ser mecanismos de traspaso de responsabilidad del primer mundo a nuestros países y por debilitar substancialmente los posibles acuerdos internacionales en el área, o en otras palabras” porque la vida de la humanidad y de la Madre Tierra no se compra ni se vende”. A partir de estas posiciones se insta a las organizaciones del mundo unirse en la toma de acciones en defensa de la vida e integridad de la Madre Tierra y los pueblos del mundo.


De esta forma demandaron exigir a los gobiernos de los países desarrollados, “Financiamiento para la Tierra, no para la Guerra”, o dicho de otra manera la transferencia de los presupuestos militares a gastos de respuesta al cambio climático para incrementar los recursos financieros dirigidos a estabilizar el sistema climático en el planeta y atender los impactos del cambio climático en los países llamados “En Desarrollo”.


Por último, el grupo encargado sobre Agricultura y Soberanía Alimentaria, determino exigir que los gobiernos se comprometan en la defensa del modelo de producción agrícola campesino e indígena/originario, y otros modelos y prácticas ecológicas que aseguren la soberanía alimentaria entendida como el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una producción agroecológica, local y culturalmente apropiada, el acceso de los pueblos a alimentos suficientes, variados y nutritivos en armonía con la Madre Tierra y profundizando la producción autónoma (participativa, comunitaria y compartida) de cada nación y pueblo, y contribuyendo al mismo tiempo a solucionar el problema del cambio climático.


Las posiciones construidas y acordadas en los documentos resultantes de la Pre - Cumbre de Organizaciones Sociales de Bolivia Sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra con la participación de alrededor de 500 representantes, pueden ser entendidos como la perspectiva boliviana en las discusiones internacionales sobre Cambio Climático y serán presentadas como la propuesta base en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra que se celebrará en Cochabamba el próximo 19 al 22 de abril.


Fuente: Rosmery Huarayo – Bishelly Elías – Marcos Nordgren CIPCA